@mercedesfernandez92: #tiktokshopcreatorpicks

La Patrona Mayor 🙈
La Patrona Mayor 🙈
Open In TikTok:
Region: US
Wednesday 04 June 2025 00:16:59 GMT
18853
108
8
12

Music

Download

Comments

marieortiz138
Mari Ortiz :
🥰
2025-06-04 02:22:03
1
johnviera860
John Viera860 :
👌👌👌👌👌
2025-06-06 22:47:13
0
johnviera860
John Viera860 :
👍👍👍👍
2025-06-06 22:47:16
0
ileanacarmona20
Ileana Carmona :
Wao Excelente
2025-06-04 01:40:31
1
mercedesvillalba85
Merce :
🥰🥰🥰🥰🥰🥰
2025-06-04 15:14:26
1
To see more videos from user @mercedesfernandez92, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

Desde el punto de vista psicológico, la separación de un padre de sus hijos, especialmente en el contexto de un divorcio o ruptura, activa varios sistemas emocionales profundos que no son solo “tristeza”, sino procesos complejos de vínculo, pérdida y reorganización interna.  En el hombre (aunque aplica a ambos padres, pero socialmente en hombres suele vivirse de forma particular),  hay tres capas principales: 1. Sistema de apego y dolor de separación  El vínculo con un hijo no es solo afecto: es un sistema biológico de apego. Cuando el padre se aleja, el cerebro lo procesa como una “pérdida de figura de apego”, parecido a un duelo.  Se activan circuitos de estrés (amígdala, eje HPA) que generan: * sensación de vacío * ansiedad física  (opresión, nudo en el pecho) * rumiación (“¿estará bien?”, “¿me recordará?”)  No es una emoción abstracta; es una respuesta neurobiológica de separación.  2. Identidad masculina y herida narcisista sana Para muchos hombres, el rol de “padre presente” está profundamente ligado a la identidad.  Separarse de los hijos puede vivirse inconscientemente como:  * “estoy fallando” * “me están quitando mi rol” * “ya no soy necesario”  Esto no es ego en el sentido negativo; es una herida del sentido de propósito.  El hijo no solo es amado: es también un organizador de identidad.  3. Duelo anticipado y amor sin acción Hay una de las partes más dolorosas: el padre sigue amando igual, pero pierde la cotidianeidad.  Eso genera una forma de duelo particular: * amor intacto  * contacto reducido o intermitente * imposibilidad de “hacer” el amor (cuidar, corregir, acompañar)  Y eso produce una tensión interna muy fuerte: amar sin poder actuar.  4. Ambivalencia emocional Muchos padres en esta situación sienten dos emociones simultáneas: * amor profundo y ternura * rabia, impotencia o frustración por la separación  5. Con el tiempo, el psiquismo intenta adaptarse: * el padre reconstruye vínculo en nuevos formatos (visitas, llamadas, presencia simbólica) * el amor se “deslocaliza” del contacto diario hacia lo representacional * aparece una narrativa interna: “no estoy todo el tiempo
Desde el punto de vista psicológico, la separación de un padre de sus hijos, especialmente en el contexto de un divorcio o ruptura, activa varios sistemas emocionales profundos que no son solo “tristeza”, sino procesos complejos de vínculo, pérdida y reorganización interna. En el hombre (aunque aplica a ambos padres, pero socialmente en hombres suele vivirse de forma particular), hay tres capas principales: 1. Sistema de apego y dolor de separación El vínculo con un hijo no es solo afecto: es un sistema biológico de apego. Cuando el padre se aleja, el cerebro lo procesa como una “pérdida de figura de apego”, parecido a un duelo. Se activan circuitos de estrés (amígdala, eje HPA) que generan: * sensación de vacío * ansiedad física (opresión, nudo en el pecho) * rumiación (“¿estará bien?”, “¿me recordará?”) No es una emoción abstracta; es una respuesta neurobiológica de separación. 2. Identidad masculina y herida narcisista sana Para muchos hombres, el rol de “padre presente” está profundamente ligado a la identidad. Separarse de los hijos puede vivirse inconscientemente como: * “estoy fallando” * “me están quitando mi rol” * “ya no soy necesario” Esto no es ego en el sentido negativo; es una herida del sentido de propósito. El hijo no solo es amado: es también un organizador de identidad. 3. Duelo anticipado y amor sin acción Hay una de las partes más dolorosas: el padre sigue amando igual, pero pierde la cotidianeidad. Eso genera una forma de duelo particular: * amor intacto * contacto reducido o intermitente * imposibilidad de “hacer” el amor (cuidar, corregir, acompañar) Y eso produce una tensión interna muy fuerte: amar sin poder actuar. 4. Ambivalencia emocional Muchos padres en esta situación sienten dos emociones simultáneas: * amor profundo y ternura * rabia, impotencia o frustración por la separación 5. Con el tiempo, el psiquismo intenta adaptarse: * el padre reconstruye vínculo en nuevos formatos (visitas, llamadas, presencia simbólica) * el amor se “deslocaliza” del contacto diario hacia lo representacional * aparece una narrativa interna: “no estoy todo el tiempo"

About