Alexis.MC :
Y fue entonces, en el umbral del fin, cuando la Fuerza ,eterna y compasiva, se inclinó ante un hombre que lo había perdido todo: su hogar, su legado, sus ojos.
En ese instante final, como tributo a su valentía, como eco de todo lo que había sido y aún era, la Fuerza le concedió un último don: ver.
Ver, por última vez, a quienes más amó.
No como guerrero, ni como mártir, sino como maestro... como padre.
Y en ese destello fugaz, donde luz y destino se entrelazan, Kanan Jarrus encontró su paz.
2025-08-02 22:09:00