☆Aza☆ :
Lo triste de ver animes de romance es que, sin querer, te obligan a soñar con un rostro que nunca conocerás. Te muestran almas tan puras, tan únicas, que el corazón se engaña pensando que existen, pero la razón, cruel y fría, te susurra que no. Miro cada capítulo buscando un calor que mi vida no me da. Me río con sus momentos torpes, me conmuevo con sus gestos, sufro con sus despedidas y, cuando todo termina, el silencio de mi habitación se vuelve insoportable. No soy el protagonista que ella mira con ternura, soy apenas un espectador perdido en la penumbra, observando desde la distancia aquello que más anhelo: ser amado sin condiciones. Y duele, duele como si cada risa prestada fuera un recordatorio de lo que me falta. El anime me regala emociones que no me pertenecen y cada una de ellas es una herida que sangra en silencio. Así, capítulo tras capítulo, mi corazón se aferra a amores que solo viven en tinta y colores, hasta que, quizá, la soledad me consuma por completo y yo me desvanezca junto con ellos, en un mundo que nunca fue mío.
2025-09-19 06:39:43