@alvarocrespo.fit: El talento no vale nada sin esfuerzo. “Yo no estoy hecho para esto” “Esto es demasiado para mí” “Nunca lo conseguiré” El diálogo interno es lo más importante cuando sabemos en qué dirección vamos. Creamos lo que imaginamos, por tanto, tanto si piensas que puedes como si no: estarás en lo cierto. Yo nunca tuve talento. No corría ni 1km cuando empecé. No sabía ni utilizar las máquinas del gimnasio cuando entré. Y la verdad nunca se me dio demasiado bien. Pero yo creí lo contrario y confié en mi. El tiempo premia a las personas constantes, a los que tienen propósito y trabajan a diario en una dirección. Porque yo solo soy bueno en no rendirme.