@doctoradescanso: Cuando sabes que al día siguiente no tienes que trabajar y no pones la alarma, el cerebro interpreta que no necesita estar en modo de vigilancia. Esa simple señal —no tener una hora fija para despertar— reduce la activación del sistema nervioso simpático, el que se encarga de mantenerte alerta ante obligaciones o posibles demandas externas. Durante esa noche, el cuerpo puede entrar en un descanso más profundo y reparador. No es casualidad que duermas mejor: estás liberando al organismo de la anticipación y del control constante. Dormir sin alarma, de vez en cuando, también es una forma de recuperar la confianza biológica en tus propios ritmos. #PsicAliciaDdeP #Sueño #Descanso #SistemaNervioso #Autocuidado