@misfitdogverse: Most Dangerous Fishes In The World! #fish #dangerous #oceanlife

MisfitDog Wild
MisfitDog Wild
Open In TikTok:
Region: CA
Saturday 22 November 2025 12:00:00 GMT
2281
36
2
3

Music

Download

Comments

anzar.faraz
Officialnoob :
The barracuda is all bite no bark💔
2026-01-03 03:05:41
0
deathkiller777666
deathkiller🥞🥞🥞 :
😂
2026-02-26 02:50:12
0
To see more videos from user @misfitdogverse, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

Lisa estaba acostumbrada a tenerlo todo. Si quería algo, podía comprarlo. Si quería viajar, podía tomar un avión privado. Si quería una casa nueva, solo tenía que elegir el lugar. Pero había algo que Lisa disfrutaba mucho más que gastar dinero. Consentir a Jennie. Para Lisa, Jennie merecía todo lo bonito que existía. Una tarde, Jennie estaba sentada en el sofá de la sala, completamente callada. Lisa, que estaba trabajando en su computadora, levantó la mirada. —¿Qué pasa? —Nada. Lisa cerró la computadora. —Jennie. —De verdad, no pasa nada. Lisa se levantó y se sentó junto a ella. —Te conozco. Cuando dices
Lisa estaba acostumbrada a tenerlo todo. Si quería algo, podía comprarlo. Si quería viajar, podía tomar un avión privado. Si quería una casa nueva, solo tenía que elegir el lugar. Pero había algo que Lisa disfrutaba mucho más que gastar dinero. Consentir a Jennie. Para Lisa, Jennie merecía todo lo bonito que existía. Una tarde, Jennie estaba sentada en el sofá de la sala, completamente callada. Lisa, que estaba trabajando en su computadora, levantó la mirada. —¿Qué pasa? —Nada. Lisa cerró la computadora. —Jennie. —De verdad, no pasa nada. Lisa se levantó y se sentó junto a ella. —Te conozco. Cuando dices "nada" de esa manera, definitivamente pasa algo. Jennie suspiró. —Hoy tuve un día horrible. Lisa inmediatamente la abrazó. —Ven aquí. Jennie apoyó la cabeza en su hombro. —Solo estoy cansada. —Entonces hoy no haces absolutamente nada. —Lisa... —Ya está decidido. Jennie soltó una pequeña risa. —¿Y qué vas a hacer tú? —Cuidarte. Unas horas después, Jennie estaba acostada en la cama cuando escuchó que alguien tocaba la puerta. —¿Qué pasa? La puerta se abrió y entraron varias personas con bolsas. Jennie se incorporó. —¿Qué es todo eso? Lisa apareció detrás de ellos. —Cosas para ti. —¿Qué cosas? —Tus dulces favoritos, ropa cómoda, productos para el cabello, una manta nueva, tus películas favoritas en físico, algunos libros... Jennie la miró confundida. —Lisa, ¿por qué compraste todo eso? —Porque estabas triste. —Pero no necesitaba nada. Lisa se sentó a su lado. —Lo sé. —Entonces... —No necesito una razón para hacerte sonreír. Jennie la miró durante unos segundos. —Eres demasiado. Lisa sonrió. —¿Te sientes un poquito mejor? Jennie asintió. —Sí. —Entonces funcionó. Jennie se acercó y le dio un beso en la mejilla. —Gracias, amor. Lisa sonrió inmediatamente. —Ese beso fue suficiente. Jennie levantó una ceja. —¿Ah, sí? —Sí. —Entonces mañana no compres nada. Lisa guardó silencio. —Lisa. —No prometo nada. Jennie comenzó a reír. --- Unos días después, las dos estaban en el jardín. Era una tarde especialmente calurosa. Jennie estaba sentada bajo una sombrilla mientras se abanicaba. —Hace muchísimo calor. Lisa, que estaba leyendo tranquilamente, levantó la mirada. —¿Quieres entrar? —No. Quiero quedarme aquí. Jennie suspiró. —Ojalá tuviéramos una piscina. Lisa la miró. —¿Quieres una piscina? —No, Lisa. Lo dije porque hace calor. —Entiendo. Jennie no le dio importancia. —Además, no tenemos espacio para una piscina grande. Lisa simplemente asintió. —Está bien. Esa noche, Jennie se fue a dormir sin sospechar absolutamente nada. A la mañana siguiente, se despertó por unos ruidos extraños afuera. —¿Qué está pasando? Se levantó y caminó hasta la ventana. Cuando abrió las cortinas, se quedó completamente congelada. —¿Lisa? La puerta se abrió. Lisa entró tranquilamente con una taza de café. —Buenos días. Jennie señaló hacia el jardín. —¿Qué es eso? Lisa miró por la ventana. —Ah. —¡¿Ah?! En el jardín había un enorme equipo de trabajadores. Y en medio de todo estaban construyendo una piscina privada. Jennie salió corriendo. —¡Lisa! —¿Sí? —¿Qué hiciste? Lisa la siguió tranquilamente. —La piscina. —¡Pero yo dije que hacía calor! —Exactamente. —¡No te estaba pidiendo una piscina! Lisa se acercó. —Lo sé. —Entonces, ¿por qué la compraste? Lisa sonrió. —Porque dijiste que querías una. Jennie se llevó las manos a la cara. —Dije que ojalá tuviéramos una. —Para mí eso cuenta como quererla. Jennie la miró incrédula. —¿Y tenía que ser tan grande? Lisa observó la piscina. —Pensé que sería pequeña. Jennie abrió los ojos. —¡¿Pequeña?! La piscina ocupaba casi todo un lado del jardín y tenía una zona climatizada, otra de hidromasaje y hasta una pequeña terraza alrededor. Jennie comenzó a reír. —Estás completamente loca. Lisa se acercó y la abrazó por la cintura. —Pero ya no tendrás calor. Jennie la miró y sonrió. —Eso es verdad. —Entonces... Jennie suspiró. —Está bien. Me gusta. Lisa sonrió. —Sabía que te gustaría. Jennie le dio un beso. —Pero esta vez de verdad no compres nada más. Continuación ↓

About