Armando Cruz :
Tuve la oportunidad de visitar Brass Cancún el pasado 29 de noviembre, un lugar que, de entrada, destaca por su diseño, ambiente y atención en recepción. El personal de hostess fue amable y correcto, lo cual generó expectativas muy positivas para el resto de la experiencia.
Sin embargo, considero importante compartir algunos puntos que, desde mi perspectiva como comensal, podrían mejorar significativamente la experiencia gastronómica que el restaurante proyecta en redes y en diversos contenidos digitales.
En primer lugar, el menú fue uno de los elementos que me generó mayor expectativa. Después de ver recomendaciones y videos muy llamativos, llegué con la ilusión de disfrutar una experiencia culinaria memorable, especialmente en cuanto a cortes de carne, que es uno de los sellos del lugar. No obstante, varios de los platillos que pedí no alcanzaron ese estándar.
La entrada de chiles con tocino cumplió en sabor —el tocino suele por sí solo ser un ingrediente agradecido—, pero no ofreció el toque distintivo que esperaba del restaurante. Posteriormente, los frijoles llegaron excesivamente calientes, y al enfriarse se convirtieron rápidamente en una pasta seca, más cercana a un puré deshidratado que a una guarnición con textura cremosa y balanceada.
El punto más delicado fue el tomahawk. Entiendo que este tipo de corte requiere un tiempo considerable de preparación y, en ese sentido, los 30–40 minutos fueron totalmente razonables. Sin embargo, el producto final resultó francamente decepcionante. El corte llegó quemado, seco y sin sabor. Esa textura y cocción no solo opacaron las características del corte, sino que contrastaron fuertemente con la experiencia que uno espera de un lugar con la reputación que Brass ha construido.
Pareciera que, en esta ocasión, el proceso de preparación se trató como una simple rutina y no como la elaboración de un platillo que debe generar una experiencia para el comensal. Y esa diferencia se nota profundamente en el resultado.
Aprecio que el personal se acercó a preguntar sobre el platillo; lo mencioné con sinceridad, pues creo que una retroalimentación honesta siempre contribuye a mejorar. No busco descalificar, sino señalar que
2025-12-03 14:28:16