@byalejandraovalle: Las luces de Navidad estaban afuera, pero la verdadera magia iba sentada a mi lado. Mis niños, creciendo demasiado rápido, se acurrucaron conmigo por última vez en ese asiento del copiloto. Y mientras avanzábamos, yo trataba de memorizarlo todo: sus risas, sus voces, su calor. Hay instantes que uno quiere guardar para siempre… y este es uno de ellos.