S.D.C_777 :
Es curioso no? Muchos describen la fe como un refugio cobarde nacido del miedo, sin notar que ese análisis también nace del miedo, pero disfrazado de valentía intelectual. Miedo a depender, miedo a confiar, miedo a que exista algo más grande que uno mismo. Y cuando el miedo manda, tanto creyentes como críticos reducen a Dios a un mecanismo de supervivencia, unos lo usan como escudo, otros como argumento, ninguno está realmente mirando. Porque si te relacionas con Dios solo como un castigo o una recompensa, claro que se vuelve una transacción barata. Pero si lo reduces a una ilusión hecha para sentirte seguro, también lo vuelves una transacción. Al final, ambos extremos hacen lo mismo, convierten a Dios en un objeto para sostener un sistema emocional. La pregunta incómoda no es si la gente busca a Dios por interés. La pregunta incómoda es, ¿y si el problema no es Dios, sino nuestra tendencia humana a convertir cualquier cosa (incluso nuestras propias convicciones) en un refugio contra lo que nos aterra? Porque un Dios usado para evitar el miedo no es Dios, es un ansiolítico. Y un ateísmo usado para evitar la vulnerabilidad tampoco es libertad, es otra armadura. Tal vez por eso nadie puede ver a Dios desde el miedo, ni desde el orgullo. Ambos distorsionan, ambos ciegan y ambos terminan hablando más de nosotros que de él.
2025-12-10 14:15:14