@carlosbaute: Hoy Venezuela vivió un momento histórico y profundamente emotivo. Desde Oslo, una hija levantó una medalla que simboliza el clamor de todo un país. Verla recibir el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre nos recuerda que la luz siempre encuentra el camino. Más allá de diferencias, este reconocimiento es un homenaje a quienes creen en un país libre y posible. La paz no es un premio: es un destino por el que seguimos creyendo y luchando. Venezuela merece libertad, dignidad y futuro. Que este gesto inspire unión y esperanza a todos los que soñamos con ver renacer a Venezuela… y verla volver a respirar libertad. Te queremos @MariaCorinaYA