Clever :
De verdad intenté ser un buen hombre para ti desde el primer día. Mi prioridad siempre fue hacerte feliz, hacerte sentir cómoda y darte razones para quedarte a mi lado. Pero mientras más amor te daba, más sentía que te alejabas de mí.
Me contaste muchas veces sobre las heridas que te dejaron algunas personas, sobre el amor que te hizo falta y todo lo que te tocó vivir. Tal vez fue un error de mi parte, pero cuando escuché tu historia quise darte todo el cariño que alguna vez te faltó. Quise que te sintieras amada, valorada y segura conmigo.
Intenté amar no solo a la mujer que veía frente a mí, sino también a esa niña que alguna vez se sintió sola, que sufrió y que aprendió a cargar con heridas que no le correspondían. La abracé con paciencia, comprensión y amor. Lo hice de corazón.
Pero entendí que hay heridas que nadie puede sanar por otra persona. Yo podía acompañarte, quererte y darte lo mejor de mí, pero no podía luchar contra tus propios fantasmas por ti.
Sabía que algo no estaba bien. Tu comportamiento me lastimaba y, aun así, me quedé porque te quería de verdad. Me quedé porque creía en nosotros y porque esperaba que las cosas mejoraran.
Hoy entiendo que el amor no siempre es suficiente. Y aunque duele aceptarlo, también entiendo que no puedo obligar a nadie a quererme. Solo espero que encuentres la paz y la felicidad que tanto buscas.
Yo lo intenté con todo lo que tenía. Te amé a ti y también a esa niña interior que tanto necesitaba cariño. Y aunque para nosotros no fue suficiente, quiero que sepas que mi amor fue real.
2026-06-07 06:57:53