thyagocasteedamez :
la soledad no siempre se nota por fuera. A veces sonríes, hablas con normalidad, sigues con tu rutina, pero por dentro hay un vacío constante que no se llena con nada. Es despertar cada día sin un mensaje esperando, sin alguien que pregunte cómo dormiste o cómo te sientes de verdad. Es sentir que existes, pero que nadie te ve realmente, como si fueras parte del fondo y no del centro de ninguna historia.
La soledad pesa en los momentos más simples: cuando tienes una buena noticia y no sabes a quién contársela, o cuando todo va mal y no hay un hombro donde apoyarte. Duele darte cuenta de que puedes estar rodeado de gente y aun así sentirte completamente solo, porque no hay conexión, porque nadie parece interesarse en lo que llevas dentro. Es hablar mucho contigo mismo, porque es la única voz que siempre está ahí.
Con el tiempo, la soledad cansa. Cansa ser fuerte todo el tiempo, cansa fingir que no importa, que ya te acostumbraste. Hay noches largas en las que el silencio se vuelve pesado y los pensamientos no paran, recordándote todo lo que falta y todo lo que nunca llegó. Y aunque sigues adelante, hay una parte de ti que solo desea ser elegido, escuchado, acompañado… aunque sea una vez, de verdad.
2026-01-08 07:20:12