Imaginate tener 28 años, tener una trabajo estable y un excelente sueldo con prestaciones, descansas los fines de semana y estas llegando a tu casa a las 6 de la tarde por mucho, llegas y hay comida lista para servir, no tienes ansiedad, no deudas, solo a tu persona favorita esperándote para cenar y ver esa maravillosa vista mientras escuchan música para quedarse profundamente dormidos con el ruido de la ciudad de fondo.. Tranquilidad, un olor a hogar que tu mismo construiste...