Samuel Berrio :
Algo curioso es que cuando alguien habla de ‘muerte eterna’, ya está aceptando la idea de la eternidad, y ahí es justamente donde empieza mi reflexión. Imagina una manzana dentro de una caja: con el tiempo se pudre y se deshace, pero sus partículas siguen ahí, porque según el principio de conservación de la energía —Conservation of Energy— nada se crea ni se destruye, solo se transforma. Si ese sistema existiera durante un tiempo infinito, esas mismas partículas podrían reorganizarse de muchas formas, y no es absurdo pensar que alguna vez vuelvan a formar una manzana. El universo funciona con los mismos principios: las mismas partículas interactuando sin parar. Por eso, si el tiempo realmente es eterno, también es razonable pensar que las configuraciones de la materia podrían repetirse, incluso las que forman una vida como la nuestra. Tal vez volveremos a ser nosotros, tal vez algo distinto, pero en un universo eterno las posibilidades no se agotan. Esa forma de ver la realidad también conecta con la idea de Dios de Baruch Spinoza, donde Dios no está fuera del mundo, sino que es la propia naturaleza infinita expresándose constantemente en nuevas formas.
2026-03-13 17:38:10