little_boy :
Te digo adiós, pero no me sale, porque hay algo en mí que persiste, algo que no entiende de finales ni acepta lo inevitable. Me pregunto por qué cuesta olvidar… quizá porque olvidar no es borrar, sino aceptar, y hay verdades que el alma se niega a soltar.
Justo cuando empezaba a estar bien, el destino lo cambió todo otra vez, como si sanar no fuera una línea recta. Y aunque entendí que hay amores que no se quedan, sino que pasan y transforman… aun así, siempre te elegiría, incluso sabiendo cómo termina.
Recordarte duele, pero es lo único que me queda para revivirte un instante, aunque al final siempre caiga la misma verdad: que ya no estás. Y ahí es donde pesa… no la distancia, sino lo irreversible.
Los lugares, los recuerdos, las rutinas… todo sigue, pero sin vos perdió sentido. Porque no eras parte de mi vida, eras lo que le daba forma.
Acepté el silencio con la fe de que algún día nos volveríamos a encontrar… pero mi mayor miedo se hizo real. Y ahora solo queda este vacío que crece, esta sensación de haber tenido algo tan hermoso, solo para perderlo sin despedida.
¿Sabés qué es lo curioso?
Que sé que ya no estás… y aun así, una parte de mí sigue esperándote.
Que tengo razones para soltarte… pero con un solo recuerdo, me quedo.
Y tal vez en esta vida ya pasó…
tal vez este fue nuestro tiempo, breve y suficiente para marcarnos.
Pero me queda ese deseo imposible, casi ingenuo…
que si existe otra vida, pueda encontrarte otra vez,
reconocerte entre todos,
y que esta historia no termine igual,
que no tenga este final tan cruel.
Te digo adiós… pero en el fondo sé que no es una despedida,
es aprender a vivir con un amor que ya no está…
pero tampoco se va.
2026-04-11 01:34:22