𝐸𝒾𝒹𝒶𝓃. :
¿Y si el amor no fuera un encuentro, sino una búsqueda?
No siempre amamos por elección. A veces, el amor se nos impone como un incendio suave, como una necesidad que no sabíamos que teníamos hasta que alguien la nombra con una mirada. Una de esas miradas que aparece justo cuando más perdidos estamos. Como si el universo, por un segundo, nos dijera: “aquí estás, aquí hay algo”.
Y otras veces, lo que creemos amor… no lo es. Es compañía. Es costumbre. Es miedo a la soledad disfrazado de destino. Hay quienes se enamoran de lo que sienten, no de quien tienen enfrente. Se aferran a la emoción, al vértigo, al reflejo de sí mismos en los ojos del otro. Pero hay amores que no son espejos, sino ventanas. Amores que no llenan vacíos, sino que los iluminan. Y cuando eso ocurre, cuando el amor es hacia la persona real —con sus grietas, sus pausas, sus contradicciones—, entonces no se trata de necesidad, sino de elección consciente.
El problema es que no siempre se ama en sincronía. A veces, uno siente más. A veces, uno es el único que siente… Y eso duele. Duele como un silencio que nadie rompe. Como quedarse esperando una respuesta que no llega, una caricia que no vuelve, una presencia que ya no está.
Dicen que amar es un arte. Que no basta con sentir: hay que aprender a cuidar. A sostener. A elegir, incluso en los días grises. Amar no es solo emoción: es compromiso. Es mirar al otro y decir “te elijo”, no porque me haces falta, sino porque contigo soy más yo. Pero en un mundo que gira tan rápido, donde todo se reemplaza, se olvida, se descarta… ¿quién se atreve a amar así? Y sin embargo, ocurre… El amor llega sin pedir permiso. A veces, cuando más rotos estamos. Cuando menos lo entendemos. Cuando más lo confundimos con otra cosa. Y aun así, aunque no dure, aunque no sea mutuo, aunque termine en silencio… si ese amor te cambió, si te hizo ver el mundo distinto, si te enseñó algo sobre ti que no sabías, entonces no fue un error. Fue parte del camino. Fue la grieta por donde entró la luz.
Porque hay amores que no se quedan, pero se sienten para siempre. Y eso, aunque no lo parezca... también es amor.
2026-02-18 07:06:20