A. :
Nos enamoramos muchas veces sin saber por qué, y no siempre es por amor. A veces es costumbre, otras es miedo, otras es solo no querer estar solos con nosotros mismos. Nos enseñaron a pensar que el amor aparece y ya, como si fuera algo que pasa sin responsabilidad, cuando en realidad casi siempre llega en momentos donde estamos incompletos.
El problema no es amar, es usar el amor como respuesta a todo. Como si otra persona tuviera que llenar lo que no entendemos de nosotros. Y cuando eso falla, creemos que todo se rompió por el amor, cuando en realidad ya había cosas rotas antes.
Un árbol no crece porque otro árbol exista, crece porque tiene raíces. Y nadie habla de eso: de lo que sostiene cuando no se ve. Así pasa con las personas. No todo cambio viene de una relación, ni todo dolor tiene nombre propio. A veces solo estás creciendo mal, lento, incómodo, pero creciendo.
Tal vez amar no es perderse en alguien, sino no dejar de crecer mientras estás con alguien. Y si alguna vez te confundiste, si amaste desde el vacío, no significa que fue un error. Significa que estabas aprendiendo. Y aprender casi siempre duele.
2026-02-20 04:00:19