@edwin_sa27: ##amor #parejas #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii #ella #foryoupage

Edwin
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Saturday 21 February 2026 19:57:51 GMT
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karenlozano06
KarenLL❤️✨ :
cuídala siempre ella merece superar todos sus miedos contigo❤️‍🩹
2026-02-22 04:16:14
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rene.medrano1008
Rene🙌🙇☘️📿 :
@𝖑 𝖆 𝖚 𝖗 𝖆 🕷 mi confianza, mi vida ✨😍🫂
2026-08-14 11:43:59
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🍳 Enchiladas Verdes del Domingo Mira, cuando pienso en la fe, no puedo evitar acordarme de aquella vez que el refrigerador sonaba como un animal herido y yo, con la bolsa del mandado vacía, me acordé de la multiplicación de los panes. No es que haya hecho milagros, pero con lo que había —unos chiles, un poco de crema, y las tortillas del día anterior— logré llenar la mesa como si hubiera pescado en el mar de Galilea. Así nacieron estas enchiladas verdes del desayuno dominical, que son como un abrazo de la abuela después de la misa. - 12 tortillas de maíz (ni muy frescas ni muy duras) - 500 gramos de pechuga de pollo cocida y deshebrada - 6 tomates verdes medianos - 2 chiles serranos (o 3 si te gusta el piquete) - 1 diente de ajo - 1/4 de cebolla - 1/2 taza de crema - 1/2 taza de queso fresco desmoronado - Aceite para freír - Sal al gusto Primero, pon los tomates y los chiles a hervir en agua con un poco de sal. Cuando estén suaves, los echas a la licuadora con el ajo, la cebolla y un chorrito del agua de la cocción. Esto es importante: no le pongas toda el agua, nomás lo necesario para que el molcajete eléctrico no se atore —tiene que quedar una salsa espesa, no un caldo. Si ves que queda muy aguada, échale un pedazo de tortilla para que espese. Mientras tanto, calienta un poco de aceite en un sartén. Pasa las tortillas una por una, nomás para que se suavicen, no las dejes dorar porque se rompen al enrollarlas. Sácalas y ponlas en un plato. Aquí viene el truco que aprendí de mi abuela: si las tortillas están muy duras, mételas al microondas 15 segundos envueltas en un trapo húmedo, y quedan como nuevas. Ahora, rellena cada tortilla con el pollo deshebrado y enróllalas. Colócalas en un refractario, una junto a otra, bien apretaditas. Baña con la salsa verde que ya licuaste, y luego la crema, como si estuvieras pintando un cuadro. Termina con el queso fresco desmoronado por encima. Mételas al horno a 180°C por 10 minutos, o hasta que el queso se derrita y la salsa empiece a burbujear. Si no tienes horno, puedes calentarlas en el comal tapadas, pero con cuidado de que no se quemen. Para saber si están listas, mete un cuchillo en el centro: si sale caliente, ya la hiciste. Si ves que el queso se dora muy rápido, bájalas del horno y cúbrelas con papel aluminio. Sirve con frijoles refritos y un poco de aguacate, que nunca sobra. Y cuando estén en la mesa, antes de que todos se sienten, haz una pausa y agradece por lo que hay: que el refrigerador puede estar vacío, pero la mesa siempre se llena con lo que uno pone de corazón. Que el Señor bendiga estos alimentos y los convierta en fuerza para seguir navegando. ¡Buen provecho, vecina!
🍳 Enchiladas Verdes del Domingo Mira, cuando pienso en la fe, no puedo evitar acordarme de aquella vez que el refrigerador sonaba como un animal herido y yo, con la bolsa del mandado vacía, me acordé de la multiplicación de los panes. No es que haya hecho milagros, pero con lo que había —unos chiles, un poco de crema, y las tortillas del día anterior— logré llenar la mesa como si hubiera pescado en el mar de Galilea. Así nacieron estas enchiladas verdes del desayuno dominical, que son como un abrazo de la abuela después de la misa. - 12 tortillas de maíz (ni muy frescas ni muy duras) - 500 gramos de pechuga de pollo cocida y deshebrada - 6 tomates verdes medianos - 2 chiles serranos (o 3 si te gusta el piquete) - 1 diente de ajo - 1/4 de cebolla - 1/2 taza de crema - 1/2 taza de queso fresco desmoronado - Aceite para freír - Sal al gusto Primero, pon los tomates y los chiles a hervir en agua con un poco de sal. Cuando estén suaves, los echas a la licuadora con el ajo, la cebolla y un chorrito del agua de la cocción. Esto es importante: no le pongas toda el agua, nomás lo necesario para que el molcajete eléctrico no se atore —tiene que quedar una salsa espesa, no un caldo. Si ves que queda muy aguada, échale un pedazo de tortilla para que espese. Mientras tanto, calienta un poco de aceite en un sartén. Pasa las tortillas una por una, nomás para que se suavicen, no las dejes dorar porque se rompen al enrollarlas. Sácalas y ponlas en un plato. Aquí viene el truco que aprendí de mi abuela: si las tortillas están muy duras, mételas al microondas 15 segundos envueltas en un trapo húmedo, y quedan como nuevas. Ahora, rellena cada tortilla con el pollo deshebrado y enróllalas. Colócalas en un refractario, una junto a otra, bien apretaditas. Baña con la salsa verde que ya licuaste, y luego la crema, como si estuvieras pintando un cuadro. Termina con el queso fresco desmoronado por encima. Mételas al horno a 180°C por 10 minutos, o hasta que el queso se derrita y la salsa empiece a burbujear. Si no tienes horno, puedes calentarlas en el comal tapadas, pero con cuidado de que no se quemen. Para saber si están listas, mete un cuchillo en el centro: si sale caliente, ya la hiciste. Si ves que el queso se dora muy rápido, bájalas del horno y cúbrelas con papel aluminio. Sirve con frijoles refritos y un poco de aguacate, que nunca sobra. Y cuando estén en la mesa, antes de que todos se sienten, haz una pausa y agradece por lo que hay: que el refrigerador puede estar vacío, pero la mesa siempre se llena con lo que uno pone de corazón. Que el Señor bendiga estos alimentos y los convierta en fuerza para seguir navegando. ¡Buen provecho, vecina!

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