💤| 𝑲𝑨𝑰𝑺𝑬𝑹×[ᴢʏᴏɴ] :
llega ese momento extraño en el que las palabras se convierten en maletas: pesan, ocupan espacio y aun así nunca alcanzan para llevarse todo lo que uno siente. Despedirse no es solo decir adiós; es aceptar que algo cambió, que un capítulo se cierra aunque todavía nos sepamos de memoria algunas líneas.
Me voy, sí, pero no como quien huye, sino como quien agradece. Me voy con los bolsillos llenos de recuerdos pequeños y enormes a la vez: risas inesperadas, silencios que dijeron más que mil frases, momentos que no sabíamos que eran importantes hasta que dejaron de repetirse. Me voy con lo aprendido, con lo vivido, con lo que dolió y con lo que curó.
Si alguna vez fui luz, o sombra, o simplemente compañía, gracias por haberme dejado estar. Si alguna vez fallé, o no supe decir lo correcto, o llegué tarde a entender algo importante, perdón. Nadie nos enseña a despedirnos bien; solo hacemos lo mejor que podemos con lo que sentimos.
No me llevo promesas imposibles ni palabras vacías. Me llevo la certeza de que lo compartido fue real, que tuvo sentido, que dejó huella. Y eso, aunque no se vea, pesa más que cualquier ausencia.
Ojalá el camino que sigue sea amable contigo. Ojalá encuentres razones para sonreír incluso en los días torcidos. Ojalá la vida te sorprenda bonito, de esas formas que no se planean pero se agradecen para siempre.
Esta despedida no borra nada. No apaga lo que fue. Solo lo acomoda en un lugar distinto del corazón, uno al que se puede volver de vez en cuando sin tristeza, con una sonrisa suave y un “valió la pena"
2026-04-05 19:52:34