Señor Baldor :
Esta obra Génesis , como casi todas las del Antiguo Testamento , es anónima; pero la tradición le buscó un autor.
En los orígenes de Israel (épocas de Moisés,Jueces, comienzos de la monarquía) existían sólo restos de mitos, recuerdos sobre el origen de la cultura , nombres de personajes famosos, tradiciones orales de las tribus, relatos más o menos edificantes, algunos breves poemas.
El Yahvista fue un «sabio» israelita quien se atreve a escribir, con esos materiales, una historia de Yahvé con Israel, un relato del designio salvador de Dios, desde la creación del hombre y el primer pecado hasta el cumplimiento de las promesas hechas a Abraham .
Es un autor anónimo. Porque llama a Dios «Yahvéh » desde el principio, se le ha puesto el nombre de el «Yahvista»,
No es necesario que la obra del «Yahvista» se deba toda a una misma mano. Alguien pudo tomar el relevo de aquel que la concibió y la inició, pero no la pudo llevar a término.
Estamos ante una de las narraciones más extrañas del Génesis y que más ha dado lugar a variadas interpretaciones. Para entenderla y valorarla tendremos que distinguir entre la tradición que el Yahvista encontró y lo que él aportó para encajarla dentro de su construcción.
En las tradiciones de la conquista de Canaán por los israelitas, se contaba que los exploradores de la tierra se habían encontrado allí con algunos de esos gigantes, los nefilim (Nm 13,33, ver Dt 2,10), de fuerza hercúlea, a los que se debían los grandes monumentos megalíticos (Dt 3,11). El v. 4 identifica los nefilim con esos grandes héroes, fruto de la unión de los «hijos de Dios (o: de los dioses)» con las hijas de los hombres.
2026-04-03 00:33:04