Luciana :
Soy madre soltera, y durante 15 años estuve completamente entregada a mi hijo, siendo mi prioridad, mi motor y mi razón de todo. En ese tiempo aprendí a estar sola, a ser fuerte y a amar de una manera profunda y sincera.
Un día, desde lo más profundo de mi corazón, le pedí a Dios que si el amor volvía a mi vida, fuera real. Le pedí un hombre con cualidades especiales: leal, sincero, con un amor bonito, tranquilo y verdadero… un amor que sumara y no que restara.
Y entonces, cuando menos lo esperaba, llegó. Tal cual como lo había soñado, como lo había pedido, así llegó a mi vida. no faltó nada.
Hoy entiendo que el amor no se busca, no se fuerza… simplemente llega en el momento perfecto, en el tiempo de Dios.
2026-03-19 03:33:15