Diego :
Era un criminal, que había sido juzgado y rechazado por la sociedad, que merecía estar en esa cruz, que ya no tenía otra oportunidad en ese mundo, que llevo toda una vida equivocada y mal encaminada, y sabía que estaba a punto de morir... y en ese dificil momento, ve al hijo de Dios, reconoce que él mismo era un pecador, pero Jesús no debería estar ahí, y con todo el corazón le pide que se acuerde de él cuando venga su reino, no por miedo a un castigo eterno o por la promesa del paraíso; le pide que se acuerde de él pues estaba realmente arrepentido y quería otra oportunidad para creer, y Dios en su misericordia le promete la vida eterna.
No importa nuestro pasado, o qué tanto nos hayamos equivocado, mientras haya vida, siempre hay una oportunidad de volver, y Dios llama a la puerta.
2026-04-03 01:01:31