@elbabyyoda18: Esta frase, difundida ampliamente por la autora argentina Gisela Gilges, nos invita a una profunda reflexión sobre la integridad personal. Se desprenden de sus enseñanzas sobre inteligencia emocional y amor propio, donde enfatiza que nuestras reacciones no deben depender del comportamiento ajeno. La autora busca expresar que nuestra paz mental y nuestra educación son innegociables. Si permitimos que el mal trato de otros cambie nuestra esencia, les estamos entregando el control de quiénes somos. Ser amable con quien no lo merece no es debilidad, es una muestra de que tus valores están por encima de cualquier circunstancia externa