Roly :
El zombie no te busca por compañía ni por cercanía. No hay cariño, ni intención oculta de estar contigo. Solo hay una dirección: hacer daño.
Y lo curioso es que ni siquiera gana algo con eso. Mientras avanza hacia ti, el sol lo está destruyendo. Cada paso que da para alcanzarte es un paso que lo acerca más a desaparecer. Podría detenerse, refugiarse, evitar quemarse… pero no. Prefiere seguir, aunque eso signifique consumirse.
A veces pasa lo mismo con algunas personas: en lugar de mirarse, de arreglar lo que tienen dentro, eligen enfocarse en alguien más como objetivo. Creen que dañando, molestando o atacando van a sentirse mejor, pero en realidad solo se están desgastando, perdiendo energía, tiempo y hasta su propia paz.
Siguen avanzando, igual que el zombie, sin darse cuenta de que el daño más constante no es el que intentan causar… sino el que ya se están haciendo.
2026-04-06 17:16:07