Frans :
En 1993, durante el Sitio de Sarajevo, la ciudad de Sarajevo vivía completamente sitiada, rodeada por fuerzas en las montañas que controlaban cada movimiento. No había seguridad, escaseaban los alimentos, la electricidad era limitada y salir a la calle se había convertido en un riesgo constante. Desde edificios altos, hoteles y colinas, francotiradores observaban la ciudad y disparaban contra civiles que simplemente intentaban cruzar una calle, buscar comida o continuar con su vida. A estos ataques, algunos los llamaban “safari”, como si se tratara de una cacería, deshumanizando completamente a las víctimas. Lugares como la conocida “avenida de los francotiradores” se volvieron zonas mortales donde cualquier paso en falso podía costar la vida. La gente aprendió a sobrevivir moviéndose rápido, corriendo en momentos específicos, pegándose a las paredes o usando estructuras como cobertura, sabiendo que en cualquier instante alguien podía estar apuntándolos. En ese tiempo, vivir en Sarajevo no era realmente vivir, era intentar no ser visto, porque en cualquier momento, desde algún lugar oculto, alguien estaba observando y esperando el momento para disparar.
2026-04-16 00:11:50