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DUTA CLOTHING
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Sunday 19 April 2026 22:05:00 GMT
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lureh016
_𝐻𝟥𝑟𝑢𝑙! :
bang bb 50 tb 168 ambil ukuran apa🙏🙏
2026-08-29 15:45:14
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huget_20
malikk👾 :
ada yg putih nya ga
2026-04-27 05:09:01
0
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El pasado viernes 4 de septiembre, la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la Unidad Deportiva Morelos en Colima se convirtió en un episodio de alta tensión que acaparó titulares y redes sociales durante horas. La versión que circuló primero en espacios afines a la oposición hablaba de un rechazo generalizado hacia la mandataria. Los videos del evento cuentan otra historia. Los gritos y las exigencias de que se retirara al grupo alborotador salieron del público asistente y apuntaban de forma directa hacia un pequeño contingente que interrumpió la asamblea con un megáfono, buscando romper la dinámica del acto. Al frente de esa movilización estaba Yani Valcru, nombre público de Yani Valencia Cruz, quien se presentó como vocera del colectivo Salvemos la Laguna de Cuyutlán. La causa que dice defender tiene sustento real. Las comunidades salineras y pesqueras de la zona enfrentan un conflicto legítimo frente a la ampliación del puerto de Manzanillo, un asunto que merece análisis técnico y atención institucional seria. El problema empieza cuando se examina quién decidió capitalizar esa causa y de qué manera. Valcru tiene una trayectoria larga en la política local colimense, marcada por saltos constantes entre siglas y alianzas. Ha buscado espacios de representación y estructuras internas dentro de Movimiento Ciudadano, y en paralelo ha compartido tribuna y eventos con cuadros del PRI y del PAN durante distintos procesos electorales. Su discurso público se ha concentrado casi exclusivamente en golpear a los gobiernos de Morena, tanto estatal como federal, lo que coloca su activismo ambiental en un terreno mucho más ambiguo del que aparenta. Su historial mediático incluye episodios que rebasan la política convencional. En años anteriores difundió la narrativa de su propia muerte o desaparición como estrategia para dramatizar una supuesta persecución en su contra, al punto de que su perfil de Facebook terminó configurado bajo el estatus que la plataforma reserva a personas fallecidas. Esa cuenta conmemorativa se mantuvo como una especie de tumba digital que sus críticos en Colima han señalado repetidamente como una maniobra de victimización deliberada. Lo ocurrido en la Unidad Deportiva Morelos llevó esa lógica de espectáculo a un punto todavía más grave. Ante los controles de acceso del evento, Valcru recurrió a utilizar a una persona con discapacidad como medio para introducir el megáfono sin ser detectada por la seguridad del recinto. Minutos después un asistente intentó arrebatarle el megáfono y la tensión escaló hasta que la multitud comenzó a gritarle que se retirara. Una activista que ha transitado por tres partidos distintos, que ha usado la simulación de su propia muerte como herramienta de presión y que ahora instrumentaliza a una persona con discapacidad para colarse en un evento público, no puede presentarse como la voz espontánea de una comunidad afectada. El reclamo de las comunidades de Cuyutlán merece atención seria. Lo que no merece es ser secuestrado por quien tiene un historial documentado de fabricar escándalos para mantenerse vigente. #Colima #Sheinbaum #Cuyutlán #InformeDeGobierno #Política
El pasado viernes 4 de septiembre, la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la Unidad Deportiva Morelos en Colima se convirtió en un episodio de alta tensión que acaparó titulares y redes sociales durante horas. La versión que circuló primero en espacios afines a la oposición hablaba de un rechazo generalizado hacia la mandataria. Los videos del evento cuentan otra historia. Los gritos y las exigencias de que se retirara al grupo alborotador salieron del público asistente y apuntaban de forma directa hacia un pequeño contingente que interrumpió la asamblea con un megáfono, buscando romper la dinámica del acto. Al frente de esa movilización estaba Yani Valcru, nombre público de Yani Valencia Cruz, quien se presentó como vocera del colectivo Salvemos la Laguna de Cuyutlán. La causa que dice defender tiene sustento real. Las comunidades salineras y pesqueras de la zona enfrentan un conflicto legítimo frente a la ampliación del puerto de Manzanillo, un asunto que merece análisis técnico y atención institucional seria. El problema empieza cuando se examina quién decidió capitalizar esa causa y de qué manera. Valcru tiene una trayectoria larga en la política local colimense, marcada por saltos constantes entre siglas y alianzas. Ha buscado espacios de representación y estructuras internas dentro de Movimiento Ciudadano, y en paralelo ha compartido tribuna y eventos con cuadros del PRI y del PAN durante distintos procesos electorales. Su discurso público se ha concentrado casi exclusivamente en golpear a los gobiernos de Morena, tanto estatal como federal, lo que coloca su activismo ambiental en un terreno mucho más ambiguo del que aparenta. Su historial mediático incluye episodios que rebasan la política convencional. En años anteriores difundió la narrativa de su propia muerte o desaparición como estrategia para dramatizar una supuesta persecución en su contra, al punto de que su perfil de Facebook terminó configurado bajo el estatus que la plataforma reserva a personas fallecidas. Esa cuenta conmemorativa se mantuvo como una especie de tumba digital que sus críticos en Colima han señalado repetidamente como una maniobra de victimización deliberada. Lo ocurrido en la Unidad Deportiva Morelos llevó esa lógica de espectáculo a un punto todavía más grave. Ante los controles de acceso del evento, Valcru recurrió a utilizar a una persona con discapacidad como medio para introducir el megáfono sin ser detectada por la seguridad del recinto. Minutos después un asistente intentó arrebatarle el megáfono y la tensión escaló hasta que la multitud comenzó a gritarle que se retirara. Una activista que ha transitado por tres partidos distintos, que ha usado la simulación de su propia muerte como herramienta de presión y que ahora instrumentaliza a una persona con discapacidad para colarse en un evento público, no puede presentarse como la voz espontánea de una comunidad afectada. El reclamo de las comunidades de Cuyutlán merece atención seria. Lo que no merece es ser secuestrado por quien tiene un historial documentado de fabricar escándalos para mantenerse vigente. #Colima #Sheinbaum #Cuyutlán #InformeDeGobierno #Política

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