Vectorial :
Intentar no depender del Estado es, en gran medida, una ilusión. Incluso quien tiene un negocio propio depende del entorno que el Estado garantiza: estabilidad, servicios, consumidores. Si ese sistema falla, todo lo demás cae con él.
Por eso, hablar de independencia total es contradictorio. Vivimos en una red de interdependencia. Y con la automatización y la inteligencia artificial, esa realidad será aún más evidente: cada vez hará falta menos mano de obra y habrá más personas fuera del mercado laboral tradicional.
En ese contexto, medidas como la renta básica universal no son una fantasía, sino una posible evolución del sistema. No se trata de depender del Estado, sino de asumir que dependemos unos de otros.
La tecnología debería servir para darnos más libertad, no para mantener una ilusión de autosuficiencia que no existe. Nadie es completamente independiente: si desaparecen los sistemas públicos, las consecuencias serían graves para todos, especialmente para quienes tienen más necesidades.
Pensar lo contrario es como creer que puedes sobrevivir indefinidamente solo con los recursos que tienes en casa. La realidad es más simple: vivimos en sociedad, y nuestra estabilidad depende de ella.
2026-04-19 11:14:34