Milton :
educación atraviesa una crisis profunda, y una parte importante del problema está en el mismo magisterio. Hoy, para muchos, la vocación pasó a un segundo plano: lo que prima es cuánto se paga, cuándo hay paro, cuántos días libres vienen o cómo asegurar una incapacidad.
Se perdió el sentido de formar personas para el futuro. En su lugar, se instaló una lógica cómoda donde el sistema se aprovecha al máximo, pero se aporta cada vez menos. Y mientras tanto, los estudiantes salen peor preparados y las familias cargan con las consecuencias.
Claro, hay docentes comprometidos, pero son la excepción que intenta sostener un sistema que se deteriora. La realidad es incómoda: cuando el interés económico y la comodidad pesan más que la responsabilidad de educar, el resultado es una educación débil y un país que pierde rumbo.
Si no se recupera la exigencia, la vocación y el compromiso, no habrá reforma que salve lo que hoy claramente se está dejando caer
2026-05-01 23:05:46