@nhatkycagt: Nhật ký CSGT | Tập 11 | #canhsatgiaothong #xuhuongtiktok

CSGT
CSGT
Open In TikTok:
Region: VN
Sunday 03 May 2026 02:23:45 GMT
549866
7210
97
650

Music

Download

Comments

pat11.02.1983
Phan Anh Tuấn 🇻🇳 :
2.4 là uống nhiều lắm phải ko a
2026-05-03 06:54:08
13
hongoc_145
ℋồ ℕᎶọℂ ❼0 :
😳trước tui 0.75 phạt nhiêu quên rồi với ko giấy phép lái xe 5tr5
2026-05-05 19:40:29
7
kubom4747
❤️ :
thế vẫn lái xe đc hay thiệc
2026-05-09 01:09:29
1
nguyn.hong.67ac
Anh Ấy :
2.4 là nhiều hây ít vậy chú
2026-07-01 15:09:05
0
hoangphan29101989
bin :
thấy thì tội mà luật phải chấp nhận thôi
2026-07-10 15:35:48
0
kuminhsuoiday
ku minh suối dây :
anh giao thông nói chuyện quá đê thương
2026-05-03 15:25:14
0
userii660mtzh0
Tuyên Còi :
Mé uống kiểu gì tận 2.4
2026-07-10 17:44:05
0
vanthanh.dat
cậu bé ngoan😆 :
nói chuyện đàng hoàng là chú tôi hiền ngay
2026-06-25 07:00:30
0
halo_cathegioi
☄️ Nông_Dân☄️ :
1 khúc
2026-06-23 12:51:19
1
o_o47189
O_o :
uống nhiều nhưng còn nghĩ đến gia đình đứng lại cầu xin khỏi bị phạt để có tiền lo cho gia đìunh
2026-07-08 09:45:00
0
hoangkha1010009
𝘏𝘰𝘢𝘯𝘨𝘬𝘩𝘢💕 :
P
2026-06-30 17:26:22
0
usetho19tin21
Cu Tin 70TN :
nhiều lúc nhậu xong về nhà ngủ. ngủ dậy sn hk biết sao về dc tới nhà 😂
2026-06-30 02:32:06
0
kit.l.2005
Kiệt Lê 2005 :
Hồi nào z ah
2026-06-23 15:16:45
0
sang24059999
ONE Garden-Booking :
Bữa tui có 1 chấm mà đi tậm 7 năm😌
2026-06-29 15:39:56
0
tv_tinhyeuvinhvien
💞TV-VT💞 :
Thần mến
2026-07-09 01:47:29
0
vawnkh4i
fb: văn khải 🀄️ :
đoạn chạy chậm ms đăng đoạn kéo 70-80 giấu r đko sếp
2026-06-21 15:45:32
0
user2000013256511
Tienle :
lam viec ro rang minh bach 👍👍👍
2026-06-15 08:51:56
0
user5044908591264
cửa sắt châu Nguyễn :
chú ấy cũng khổ lam a sao a kh chở chú ve tha chú a
2026-05-03 09:15:08
5
qduy101177777
ᴅ :
Gụ ghiền chính hiệu r 😂
2026-05-05 17:43:13
0
manhnguyenvan676
manhnguyenvan676 :
nhạc hay, lời nói hay,làm việc hay, 10 điểm nha.
2026-06-13 01:59:08
0
tnbt121201
Trân Trân :
Ảnh nch dễ thương
2026-05-05 12:44:56
0
trannhathao80
NhatHao :
chất rựu ghiền
2026-05-05 16:56:23
0
khentruong_
khentruong :
la sao
2026-05-03 08:39:12
2
nguyenthanhha385
N Thanh Hà :
tội chú vãi
2026-05-03 15:40:30
0
To see more videos from user @nhatkycagt, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

El joven se llamaba Daniel. Tenía apenas veinte años y vivía en una pequeña habitación de madera al final de una calle olvidada por todos. No tenía padre, no tenía hermanos y tampoco tenía dinero. La única persona que siempre había estado a su lado era su madre, Elena, una mujer humilde que cada mañana salía a vender flores en una esquina concurrida de la ciudad. Aunque la vida era difícil, Elena siempre encontraba una forma de sonreír. Cada día preparaba ramos de rosas, margaritas y claveles que vendía para conseguir lo suficiente para comer. Daniel la ayudaba cuando podía, pero muchas veces no encontraba trabajo y terminaba caminando por las calles buscando alguna oportunidad. Aquella mañana había comenzado como cualquier otra. —Vuelve temprano, hijo —le dijo Elena mientras acomodaba unas flores en una canasta. —Lo haré, mamá —respondió Daniel. Sin saberlo, esa sería la última vez que escucharía su voz. Horas después, Daniel regresaba caminando cuando vio una multitud reunida cerca de la avenida principal. Al acercarse, sintió un extraño nudo en el pecho. Sobre el asfalto había flores destrozadas, pétalos esparcidos por todas partes y una canasta rota. Entonces reconoció aquellas flores. Eran las de su madre. El mundo pareció detenerse. A unos metros había un coche deportivo negro con la parte delantera dañada. Varias personas comentaban que una mujer había sido atropellada y llevada de emergencia al hospital. Daniel cayó de rodillas. Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro mientras observaba los restos de los ramos que tantas veces había ayudado a preparar. El dolor se convirtió rápidamente en rabia. Se levantó y corrió hacia el automóvil. —¡Maldito seas! —gritó. Golpeó el capó con los puños una y otra vez. Después arrancó uno de los espejos laterales y lo lanzó contra el suelo. La ira había consumido completamente su corazón. En ese momento apareció un hombre elegantemente vestido. Era el dueño del coche. —¡¿Qué estás haciendo?! —exclamó. Daniel se giró con los ojos llenos de lágrimas. —¡Tú la atropellaste! ¡Era mi madre! ¡Era todo lo que tenía! El hombre quedó paralizado. Miró las flores tiradas en el suelo y luego el rostro del muchacho. —Yo... yo no quería hacerlo —murmuró—. No la vi cruzar. Todo ocurrió muy rápido. Pero aquellas palabras no calmaban el dolor de Daniel. —¡Era el único sustento de nuestro hogar! ¡Ahora no tengo a nadie! El hombre bajó la mirada. Por primera vez parecía sentir el peso de lo ocurrido. Lentamente se acercó a las flores aplastadas y se arrodilló junto a ellas. Mientras observaba los pétalos rotos, algo llamó su atención. Entre las flores había un pequeño collar de plata. Lo recogió cuidadosamente. Su expresión cambió de inmediato. Sus manos comenzaron a temblar. Era un collar antiguo con una pequeña inscripción grabada en la parte trasera. El hombre lo observó durante varios segundos, como si estuviera viendo un fantasma. Entonces sus labios pronunciaron un nombre en voz baja. —Elena... Daniel dejó de llorar por un instante. —¿Qué dijo? El hombre seguía mirando el collar. Sus ojos estaban llenos de sorpresa. —No puede ser... Daniel se acercó lentamente. —¿Usted conoce a mi mamá? El hombre levantó la vista. Por primera vez ambos se quedaron observándose en silencio. El collar seguía entre sus manos. Y en su rostro había una mezcla de culpa, tristeza y asombro. Como si aquel accidente hubiera despertado un secreto enterrado durante muchos años. —¿Usted conoce a mi mamá? —repitió Daniel. El hombre respiró profundamente. Y justo cuando parecía dispuesto a responder, el silencio se apoderó de la avenida. Porque la respuesta a esa pregunta estaba a punto de cambiar la vida de ambos para siempre. #historias #fyp #seriesenespañol
El joven se llamaba Daniel. Tenía apenas veinte años y vivía en una pequeña habitación de madera al final de una calle olvidada por todos. No tenía padre, no tenía hermanos y tampoco tenía dinero. La única persona que siempre había estado a su lado era su madre, Elena, una mujer humilde que cada mañana salía a vender flores en una esquina concurrida de la ciudad. Aunque la vida era difícil, Elena siempre encontraba una forma de sonreír. Cada día preparaba ramos de rosas, margaritas y claveles que vendía para conseguir lo suficiente para comer. Daniel la ayudaba cuando podía, pero muchas veces no encontraba trabajo y terminaba caminando por las calles buscando alguna oportunidad. Aquella mañana había comenzado como cualquier otra. —Vuelve temprano, hijo —le dijo Elena mientras acomodaba unas flores en una canasta. —Lo haré, mamá —respondió Daniel. Sin saberlo, esa sería la última vez que escucharía su voz. Horas después, Daniel regresaba caminando cuando vio una multitud reunida cerca de la avenida principal. Al acercarse, sintió un extraño nudo en el pecho. Sobre el asfalto había flores destrozadas, pétalos esparcidos por todas partes y una canasta rota. Entonces reconoció aquellas flores. Eran las de su madre. El mundo pareció detenerse. A unos metros había un coche deportivo negro con la parte delantera dañada. Varias personas comentaban que una mujer había sido atropellada y llevada de emergencia al hospital. Daniel cayó de rodillas. Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro mientras observaba los restos de los ramos que tantas veces había ayudado a preparar. El dolor se convirtió rápidamente en rabia. Se levantó y corrió hacia el automóvil. —¡Maldito seas! —gritó. Golpeó el capó con los puños una y otra vez. Después arrancó uno de los espejos laterales y lo lanzó contra el suelo. La ira había consumido completamente su corazón. En ese momento apareció un hombre elegantemente vestido. Era el dueño del coche. —¡¿Qué estás haciendo?! —exclamó. Daniel se giró con los ojos llenos de lágrimas. —¡Tú la atropellaste! ¡Era mi madre! ¡Era todo lo que tenía! El hombre quedó paralizado. Miró las flores tiradas en el suelo y luego el rostro del muchacho. —Yo... yo no quería hacerlo —murmuró—. No la vi cruzar. Todo ocurrió muy rápido. Pero aquellas palabras no calmaban el dolor de Daniel. —¡Era el único sustento de nuestro hogar! ¡Ahora no tengo a nadie! El hombre bajó la mirada. Por primera vez parecía sentir el peso de lo ocurrido. Lentamente se acercó a las flores aplastadas y se arrodilló junto a ellas. Mientras observaba los pétalos rotos, algo llamó su atención. Entre las flores había un pequeño collar de plata. Lo recogió cuidadosamente. Su expresión cambió de inmediato. Sus manos comenzaron a temblar. Era un collar antiguo con una pequeña inscripción grabada en la parte trasera. El hombre lo observó durante varios segundos, como si estuviera viendo un fantasma. Entonces sus labios pronunciaron un nombre en voz baja. —Elena... Daniel dejó de llorar por un instante. —¿Qué dijo? El hombre seguía mirando el collar. Sus ojos estaban llenos de sorpresa. —No puede ser... Daniel se acercó lentamente. —¿Usted conoce a mi mamá? El hombre levantó la vista. Por primera vez ambos se quedaron observándose en silencio. El collar seguía entre sus manos. Y en su rostro había una mezcla de culpa, tristeza y asombro. Como si aquel accidente hubiera despertado un secreto enterrado durante muchos años. —¿Usted conoce a mi mamá? —repitió Daniel. El hombre respiró profundamente. Y justo cuando parecía dispuesto a responder, el silencio se apoderó de la avenida. Porque la respuesta a esa pregunta estaba a punto de cambiar la vida de ambos para siempre. #historias #fyp #seriesenespañol

About