Estefanía Solís :
A veces nos olvidamos que el amor de nuestra vida es una persona que siente, y que esos sentimientos a veces le pueden superar. Al amor de nuestra vida también le pueden surgir dudas, puede no saber interpretar lo que él mismo está sintiendo, puede necesitar sanar aunque para ello te tenga que ver llorar por su culpa. Al amor de nuestra vida no hay que idealizarle, hay que entenderle, y si no puedes hacerlo es que tú no eres el amor de su vida. Amar es darse cuenta de que las cosas no son perfectas. Amar es tener que tomar decisiones difíciles por tu bien y el de la otra persona. Amar no es egoísmo, aunque a veces pueda parecerlo. Amar es saber dejar ir y, en el vacío, seguir queriendo. Porque el amor de nuestra vida tiene que ser primero el amor de la suya, y nosotros el de la nuestra. Hasta que no entendamos eso, querremos vivir en películas de 90 minutos o en libros de 300 páginas que siempre acaban con un “felices para siempre”, pero el amor real no se puede definir así. Cada persona es un mundo, y muchas veces pecamos de “generalizar”, pero el amor no se generaliza, y la forma de amar de las personas tampoco
2026-05-11 10:17:23