@the.last.inca: La mayoría de la gente vive dividida. Quiere cambiar su cuerpo, pero cada noche vuelve a los mismos hábitos. Quiere levantarse temprano, pero negocia con la alarma. Quiere consistencia, pero elige comodidad. Y eso no es falta de motivación. Es una contradicción no resuelta. No puedes estar comprometido con tu sueño y con tu zona de confort al mismo tiempo. Los dos no caben en el mismo espacio. Cada vez que eliges el confort por encima del proceso, le estás mandando una señal a tu cerebro: "esto no es tan importante". Y el cerebro aprende rápido. El problema no es que seas débil. El problema es que no has decidido de verdad. Decidir de verdad duele. Incomoda. Obliga. Cuando tomas esa decisión — de verdad — el confort deja de competir. ¿Estás comprometido con el cambio o con la idea de cambiar?