Zangra :
Estas cosas, como escéptico y temeroso de lo irracional, son peligrosas, ya que no podemos controlar lo que está fuera de la razón y de la lógica. Aunque me cuesta creer que el ser humano es libre y que dirige su voluntad, ¿qué derecho y en nombre de qué deidad o justicia divina podemos atribuirnos la facultad de manipular la mente de otra persona y alterar el curso de su voluntad, imponiendo lo que debe sentir, simplemente por un capricho, tantas veces obsesivo, nuestro? ¿Acaso la intensidad amatoria puede ser controlada por una pitia hechicera? En lugar de amarrar, ¿por qué no nos dejamos llevar por la propia vida, por el propio destino y aceptamos, con humildad, que nuestros caprichos no deben ser impuestos por la fuerza de lo irracional? La vida es sabia y la energía que consumimos en " hipnotizar" la mente ajena y hacerle sentir lo que nos place, nos puede venir de vuelta. " Quien siembra truenos, recoge tempestades".
2026-06-02 22:45:27