DANIXL :
Jajaja qué gracioso… me hace acordar a cuando mi ex me decía que yo era diferente a todos, que conmigo se sentía en paz, que conmigo todo era más real. Me lo decía mirándome a los ojos, como si de verdad lo sintiera. Y yo le creía… porque cuando querés a alguien, no estás pensando en si te miente o no, simplemente confiás.
Me acuerdo de esas noches hablando de planes, de cosas que queríamos hacer juntos, de viajes que capaz nunca iban a pasar pero igual se sentían posibles en ese momento. Era como si estuviéramos construyendo algo de a poco, ladrillo por ladrillo, palabras por palabras. Yo estaba ahí, presente, apostando todo… pensando que ella también.
Y lo más loco es que un día todo parecía igual que siempre. Los mismos mensajes, las mismas promesas, las mismas palabras lindas. Pero después te enterás de cosas que no cerraban, miradas que ya no estaban, silencios raros… y de repente entendés que mientras vos estabas cuidando algo que creías real, la otra persona ya había soltado la cuerda hace rato.
Y ahí es cuando te cae la ficha. No de golpe… sino de a poco. Como cuando te despertás y tardás unos segundos en darte cuenta de que lo que estabas viviendo era solo un sueño. Porque lo que más duele no es que se haya ido… es darte cuenta de que tal vez nunca estuvo de la misma forma que vos.
Pero bueno… supongo que así se aprende. Hay gente que llega para quedarse y gente que llega para enseñarte algo, aunque la lección venga con ese silencio raro que te queda después, cuando te reís de algo y por un segundo te acordás… y decís: “jajaja, qué gracioso… me hace acordar a cuando mi ex
2026-05-21 22:15:43