@espejodelpasado: Desde que nació, Diego tenía un hueso de más en el empeine de cada pie — por eso el balón rebotaba de forma impredecible, pero él convirtió ese 'defecto' en magia. Michel Platini dijo una vez: 'Lo que Zidane hace con un balón, Maradona lo hacía con una naranja'. Cuenta la leyenda que durante un partido en Bogotá lanzaron naranjas al campo, y Diego calmado recibió una con su zurda y empezó a hacer malabares. Y en 2008 en Calcuta, en lugar de una ceremonia de premiación, salió al campo y durante siete minutos hizo juegos malabares, regalando 27 balones a las gradas. Esto no es un futbolista — es un artista que dominaba cualquier esfera.