Juan Diego Ocando :
Desde sus inicios, el socialismo se planteó cómo mejorar las condiciones materiales de los trabajadores y los más infortunados, atribuyéndole la culpa a un modeló económico como el capitalismo. Y no está mal reflexionar sobre la eficiencia y viabilidad de un sistema económico, siempre y cuando no haya detrás una reticencia a la teórico y lo práctico. Ese siempre ha sido el talante de los defensores del socialismo: ¿El socialismo funciona en la teoría para que tenga al menos un buen punto de partida para su aplicación en la práctica? La respuesta es que el socialismo no funciona ni en la teoría, por lo que funcionará mucho menos en la práctica. De entrada, es imposible dirigir la actividad económica de una sociedad mediante mandatos coactivos, porque el órgano estatal no se podrá hacer con la información necesaria para ejecutar bien un plan coordinado, puesto que requeriría de la información de millones de personas que cambia constantemente, por lo que la información se caduca rápidamente e imposibilita seguirle el paso al cambio.
Consecuentemente, el socialismo acaba ineludiblemente cada vez más lejos de los ideales que persigue. Y así siempre será, porque el socialismo falla garrafalmente en la teoría. La razón por la que el socialismo es muy popular, e incluso mucho más que el capitalismo, es porque la idea de un mundo justo es muy bonita y engatusante, pero, por desgracia, el mundo es injusto y desigual por naturaleza, y negar o querer cambiar el máximo axioma de la cruda realidad de la vida misma es de necios y arrogantes.
2026-06-24 19:04:20