J-Y :
A nadie le interesa, pero quiero contarles algo.
Cuando me preparaba para postular a la universidad, vivía con mucha ansiedad. Casi no estudiaba, lloraba al salir de la academia, no comía bien y estaba más preocupado por mi futuro que por el examen.
Recuerdo una noche de lluvia en la que, cansado de todo, solo le dije a Dios: "¿Cuál es mi propósito? Si no hay nada para mí, llévame contigo."
Llegó el día del examen. Me sentía sin preparación, oré y respondí confiando en Dios. Al final, ingresé en primer puesto a Enfermería.
No espero que todos me crean. Solo quiero decir que, cuando sentía que ya no podía más, Dios me dio fuerzas para seguir adelante.
Pero también aprendí algo importante: confiar en Dios no significa dejar todo al azar. La fe debe ir acompañada de esfuerzo, disciplina y ganas de salir adelante. Dios abre caminos, pero nosotros también debemos dar lo mejor de nosotros. ❤️
2026-07-05 15:27:35