@lavozdelaizquierda: La enésima muestra del caciquismo más rancio y de la concepción del poder como un cortijo privado por parte de la derecha andaluza: el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre. Bajo el mandato de su alcalde del Partido Popular, el consistorio malagueño se ha convertido en el escenario de un auténtico manual de clientelismo y desprecio absoluto a las formas democráticas. Las informaciones que desvelan cómo el regidor conservador colocó a su propia esposa como jurado vitalicio en un certamen municipal y cómo utiliza el palco de autoridades como un reservado privado para invitar a sus amigos demuestran una falta de ética institucional alarmante. Este descarado nepotismo se complementa con una estrategia sistemática de opacidad destinada a blindar la gestión de los populares frente a cualquier tipo de fiscalización. La denuncia de las fuerzas de la oposición, a las que se les niega reiteradamente el acceso a las cuentas públicas y a la documentación económica del ayuntamiento, evidencia un modus operandi basado en el oscurantismo. Ocultar los libros de contabilidad a los representantes legítimos de la ciudadanía no solo es una vulneración de los derechos democráticos básicos, sino que levanta de inmediato las sospechas sobre qué se intenta camuflar tras los muros del consistorio. El silencio de la dirección regional del Partido Popular ante este cúmulo de desmanes ratifica que estas prácticas cortijeras no son incidentes aislados, sino que forman parte del ADN político de una formación que se siente impune en sus feudos tradicionales. Mientras los portavoces de la derecha dan lecciones diarias de transparencia y constitucionalismo en las tertulias madrileñas, en los municipios donde gobiernan con mayoría absoluta aplican un rodillo medieval que silencia a la disidencia y premia el servilismo familiar y de las amistades. La degradación democrática en Alhaurín de la Torre exige una respuesta contundente por parte de la izquierda y de los colectivos sociales para exigir luz y taquígrafos en la gestión de los recursos públicos. Permitir que un cargo público confunda el dinero de los contribuyentes con su patrimonio personal y censure la labor de control de la oposición debilita de forma intolerable los cimientos de la democracia local. Las instituciones deben dejar de ser el trampolín para el beneficio de unos pocos privilegiados del régimen conservador. #AlhaurinDeLaTorre #CaciquismoPP #OpacidadMunicipal #Nepotismo #GasolinaCreativa