@alexroviracelma: Hablemos de bondad buena y de bondad mala. A veces queremos ser buenos con los demás pero no siempre sabemos cómo hacerlo de una manera correcta y equilibrada. La bondad buena es cuando haciendo el bien a otro no te perjudicas a ti. Porque tener bondad no significa ser débil o ingenuo. Podemos tener un buen corazón y buenas intenciones, pero también debemos tener la inteligencia suficiente y la atención suficiente para no permitir que otros abusen de nuestra generosidad. En el lado opuesto está la bondad mala y esta ocurre cuando al querer hacer el bien a los demás terminas haciéndote daño a ti. Recuerda que la verdadera bondad nace del amor propio y de la entrega al otro desde el respeto mutuo. Uno puede ser generoso, pero no a costa de su propio bienestar. Y encontrar el equilibrio de donde puedes dar sin agotarte y recibir con gratitud es la clave. Porque aprender a amar no sólo supone saber dar, sino también permitirte recibir. Y si das, saber dar hasta el límite necesario que no te castigues a ti misma o a ti mismo. Te invito a compartir esta reflexión para que puedas ser útil para otras personas. Antes de despedirme te dejo dos referencias si quieres profundizar sobre este poderoso concepto: ▪️Libro “El problema de ser demasiado bueno” - de @xavierguix ▪️Libro “Tus 4 poderes” - de @antonibolinches Seguimos, Álex