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Luxe Sheep
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Monday 15 June 2026 00:07:51 GMT
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El vampiro Remmick es irlandés, y esto no es casual. El director ha dicho que está obsesionado con la música folk irlandesa, y que muchas veces no se reconoce cuánto cruce cultural ha existido entre lo irlandés y lo afroamericano. Para entenderlo, ayuda mirar algunos paralelismos históricos. A las personas africanas esclavizadas en América se les destruyeron lenguas, se les prohibieron prácticas espirituales propias, se les arrancó de sus religiones tradicionales como el hoodoo que vemos reflejado en Annie y, en muchos casos, se les impuso el cristianismo a la fuerza.  Los irlandeses también vivieron represión cultural. Inglaterra colonizó Irlanda desde el siglo doce, y esa dominación buscó imponer su cultura. Un ejemplo son las Normas de Kilkenny, en el siglo catorce, que restringieron el idioma irlandés y también sus costumbres, música y vestimenta, para sostener la supremacía inglesa y evitar que los colonos se “irlandizaran”. Más adelante, la Reforma anglicana intensificó esa imposición religiosa y cultural, y el catolicismo terminó funcionando también como una forma de resistencia identitaria. Por eso Remmick se unió al Padre Nuestro y mencionó que esas palabras se las impusieron pero a la vez le daban Consuelo.  En ese marco, la música folclórica irlandesa como el blues para los afroamericanos se volvió una vía para expresar dolor, despojo y migración, pero también comunidad y pertenencia. La canción que cantó Remmick, “Rocky Road to Dublin”, es un buen ejemplo: un protagonista deja su hogar, enfrenta burlas y maltrato en el camino, y aun así encuentra apoyo entre otros irlandeses. Así se entiende mejor el cruce cultural del que habla el director: historias distintas, atravesadas por opresión cultural y por el uso de la música como forma de conservar identidad y expresar dolor.  Pero esto también nos ayuda a entender mejor a Remmick. Al venir de Irlanda y de una época anterior a las categorías raciales modernas, no opera desde una lógica racista. De hecho, nunca usó insultos raciales e incluso afirmó que iría contra el Klan.  Lo que vemos en él es otra cosa: un ser antiquísimo, atrapado en su condición de vampiro, que extraña a su gente y su mundo perdido. La canción “Rocky Road to Dublin” sugiere esa añoranza de volver con los suyos. Y por eso se interesó en Sammy: a través de su talento, podría traer de vuelta a sus ancestros. Habiendo atravesado imposición cultural y discriminación, Remmick sabía qué ofrecerle a la comunidad negra: un mundo sin dolor ni opresión, de amor y pertenencia. Una promesa de liberación pero que, en el fondo, implicaba sumisión. Podemos notar que hay una transferencia de recuerdos y talentos entre los vampiros: cada nuevo vampiro queda vinculado mentalmente a Remmick y recibe parte de sus memorias y habilidades. Esa comunidad, entonces, no es libre: queda unificada bajo la conciencia y los intereses del vampiro maestro. Ese mundo vampírico implicaría también la desaparición del blues, que nace del dolor y de la memoria de la opresión y la resistencia. Al ser “entregado” a Remmick y puesto al servicio de sus fines, el blues quedaría despojado de su sentido original. A cambio, se impondría una mitología venida desde afuera, una vez más, como si fuera salvación. Por eso lo rechazaron. El blues es, quizá, lo único verdaderamente suyo: lo trajeron desde casa y tenían que protegerlo. Smoke, Delta y los demás lo entendieron, y por eso protegieron a Sammy. Sígueme aquí @faridieck para más relatos y reflexiones
El vampiro Remmick es irlandés, y esto no es casual. El director ha dicho que está obsesionado con la música folk irlandesa, y que muchas veces no se reconoce cuánto cruce cultural ha existido entre lo irlandés y lo afroamericano. Para entenderlo, ayuda mirar algunos paralelismos históricos. A las personas africanas esclavizadas en América se les destruyeron lenguas, se les prohibieron prácticas espirituales propias, se les arrancó de sus religiones tradicionales como el hoodoo que vemos reflejado en Annie y, en muchos casos, se les impuso el cristianismo a la fuerza. Los irlandeses también vivieron represión cultural. Inglaterra colonizó Irlanda desde el siglo doce, y esa dominación buscó imponer su cultura. Un ejemplo son las Normas de Kilkenny, en el siglo catorce, que restringieron el idioma irlandés y también sus costumbres, música y vestimenta, para sostener la supremacía inglesa y evitar que los colonos se “irlandizaran”. Más adelante, la Reforma anglicana intensificó esa imposición religiosa y cultural, y el catolicismo terminó funcionando también como una forma de resistencia identitaria. Por eso Remmick se unió al Padre Nuestro y mencionó que esas palabras se las impusieron pero a la vez le daban Consuelo. En ese marco, la música folclórica irlandesa como el blues para los afroamericanos se volvió una vía para expresar dolor, despojo y migración, pero también comunidad y pertenencia. La canción que cantó Remmick, “Rocky Road to Dublin”, es un buen ejemplo: un protagonista deja su hogar, enfrenta burlas y maltrato en el camino, y aun así encuentra apoyo entre otros irlandeses. Así se entiende mejor el cruce cultural del que habla el director: historias distintas, atravesadas por opresión cultural y por el uso de la música como forma de conservar identidad y expresar dolor. Pero esto también nos ayuda a entender mejor a Remmick. Al venir de Irlanda y de una época anterior a las categorías raciales modernas, no opera desde una lógica racista. De hecho, nunca usó insultos raciales e incluso afirmó que iría contra el Klan. Lo que vemos en él es otra cosa: un ser antiquísimo, atrapado en su condición de vampiro, que extraña a su gente y su mundo perdido. La canción “Rocky Road to Dublin” sugiere esa añoranza de volver con los suyos. Y por eso se interesó en Sammy: a través de su talento, podría traer de vuelta a sus ancestros. Habiendo atravesado imposición cultural y discriminación, Remmick sabía qué ofrecerle a la comunidad negra: un mundo sin dolor ni opresión, de amor y pertenencia. Una promesa de liberación pero que, en el fondo, implicaba sumisión. Podemos notar que hay una transferencia de recuerdos y talentos entre los vampiros: cada nuevo vampiro queda vinculado mentalmente a Remmick y recibe parte de sus memorias y habilidades. Esa comunidad, entonces, no es libre: queda unificada bajo la conciencia y los intereses del vampiro maestro. Ese mundo vampírico implicaría también la desaparición del blues, que nace del dolor y de la memoria de la opresión y la resistencia. Al ser “entregado” a Remmick y puesto al servicio de sus fines, el blues quedaría despojado de su sentido original. A cambio, se impondría una mitología venida desde afuera, una vez más, como si fuera salvación. Por eso lo rechazaron. El blues es, quizá, lo único verdaderamente suyo: lo trajeron desde casa y tenían que protegerlo. Smoke, Delta y los demás lo entendieron, y por eso protegieron a Sammy. Sígueme aquí @faridieck para más relatos y reflexiones

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