@casaverde72: Me gusta el éxito. Y no voy a fingir que no. Porque hay una extraña presión por actuar como si la ambición fuera algo malo. Como si disfrutar los frutos de tu esfuerzo fuera motivo de culpa. Como si desear más automáticamente te volviera una mala persona. La verdad incómoda es esta: No hay nada noble en conformarse cuando sabes que puedes llegar más lejos. No hay nada admirable en esconder tus aspiraciones para que otros se sientan cómodos. Al final, cada quien tiene derecho a construir la vida que quiere. Y a disfrutarla sin pedir disculpas por ello.