José Aguilera :
Cuando llegan a La Habana, consiguen una audiencia privada con Fidel Castro en su despacho. La conversación y el desenlace de la escena son brillantes:
Fidel Castro: (Triste, hablando con sus ministros) Camaradas, nuestra situación es desesperada. La quiebra es inminente. No podemos darles más a los ciudadanos que folletos de propaganda.
Ministro: Presidente, el comunismo no funciona.
Fidel Castro: (Suspirando) Lo sé, lo sé... pero ¿qué podemos hacer? ¿Llamar a Washington y pedir perdón?
(En ese momento, entran Burns, Homer y Smithers)
Sr. Burns: ¡Buenas tardes, Sr. Castro!
Fidel Castro: ¿Quiénes son ustedes?
Sr. Burns: Somos tres ciudadanos americanos buscando un lugar donde no nos juzguen por nuestra inmensa riqueza. Venimos a comprar su isla.
Fidel Castro: (Sorprendido) ¿Tienen el dinero para hacerlo?
Sr. Burns: Bueno, no nos gusta presumir, pero tenemos un billete de un trillón de dólares. (Burns saca el billete y se lo muestra).
Fidel Castro: (Asombrado) ¿Me permite verlo?
Sr. Burns: Por supuesto. Pero con mucho cuidado, por favor.
(Castro toma el billete, lo observa detenidamente, se lo guarda en el bolsillo de la camisa y mira a los ojos a Burns)
Fidel Castro: ¿Ver qué cosa?
Sr. Burns: El billete... que le acabo de dar.
Fidel Castro: ¿Qué billete? No sé de qué me habla.
Sr. Burns: (Mirando a Smithers, dándose cuenta del engaño) Smithers, creo que este caballero no tiene intenciones de devolvernos el billete.
Fidel Castro: (Sonriendo, en tono de despedida) Adiós, capitalistas.
Me imagino está misma escena pero con Zapatero y algun empresario que quiere un favor.
2026-06-18 21:35:11