González :
El cambio es parte de la vida; todo está en constante cambio. La gente cambia, las cosas cambian, y eso a lo mejor no está tan mal... hasta que te quieres negar al cambio de alguna manera. Eso lo hace infeliz a uno, ya que el cambio es como el agua que se derrama: si intentas detenerla, simplemente se te va de las manos y te frustra. Hay que aceptar los infortunios de la vida, pues la vida, al ser tan cambiante, te trae un sinfín de infortunios y cosas que a lo mejor no querías, detestas, repudias, te entristecen o te desaniman. Tenemos que aceptar eso. Como el agua, que cuando se derrama es imparable si intentas detenerla con las manos; hay que aceptarlo o, si quieres, aceptarlo entre lágrimas.
2026-06-21 01:30:00