ღ Fʀᴇsɪᴛᴀ :3 :
Hay personas que lloran en silencio después de escuchar una comparación que para los demás quizá parecía una simple frase. “Mira cómo lo hace él”, “deberías ser más como ella”, “¿por qué no puedes ser así?”. Palabras que parecen pequeñas, pero que poco a poco empiezan a quedarse en la cabeza y a hacer que una persona se pregunte si realmente es suficiente.
Porque cuando te comparan constantemente, llega un momento en el que dejas de mirar a los demás y empiezas a mirarte a ti mismo buscando todo aquello que supuestamente te falta. Empiezas a pensar que quizá no eres tan interesante, tan inteligente, tan querido o tan especial como esa otra persona. Y aunque nadie lo diga directamente, terminas sintiendo que tienes que competir por ser suficiente.
Lo peor es que muchas veces quienes comparan no saben lo inseguro que pueden hacer sentir a alguien. No saben cuántas veces esa persona se queda pensando en sus palabras, ni cuántas noches termina llorando preguntándose qué tiene de malo. Porque no duele solamente la comparación; duele sentir que alguien que quieres parece preferir las cualidades de otra persona antes que las tuyas.
Y entonces aparece esa inseguridad horrible de pensar: “¿Qué tiene él que yo no tengo?” o “¿Qué tiene ella que hace que yo nunca pueda ser suficiente?”. Empiezas a cuestionarte cosas que antes ni siquiera te preocupaban y a intentar cambiar quién eres para parecerte a alguien más.
Pero nadie debería tener que convertirse en otra persona para sentirse querido. Cada persona tiene su propia manera de ser, de sentir, de expresarse y de brillar. Comparar constantemente a alguien con otra persona no lo ayuda a mejorar; muchas veces solamente le hace creer que, siendo quien es, nunca será suficiente.
Y quizá eso es lo que más duele: no querer ser mejor que nadie, solamente querer sentir que tal como eres también puedes ser suficiente para alguien.
2026-08-14 13:51:40