Armonía en Expansión :
Venezuela: Es hora de sanar lo que el tiempo no pudo curar
Hermanos, miremos a nuestro alrededor. Lo que ha ocurrido no es solo el suelo que cede; es nuestra propia historia gritándonos que ya no podemos sostener más el peso de lo que fuimos. Hemos vivido demasiado tiempo con el corazón endurecido, cargando piedras de rencor, justicia a medias y un ayer que nos niega el mañana.
Las estructuras que veíamos como indestructibles han caído para mostrarnos una verdad que hemos querido ignorar: nada de lo que construimos sobre el odio puede mantenerse en pie. Nos han enseñado a buscar culpables, a pedir justicia, a esperar que el otro cambie para nosotros poder respirar. Pero hoy, mientras el polvo aún flota en el aire, la vida nos hace un llamado urgente: el verdadero cambio no viene de afuera, comienza en el momento en que decides, por fin, dejar de odiar.
Perdonar no es olvidar el dolor. Perdonar es dejar de ser prisioneros de nuestra propia herida. Venezuela, nuestra tierra sagrada, no puede nacer de nuevo mientras sigamos siendo guardianes de nuestros propios traumas. Esa "luz" de la que tanto hablamos no se encenderá con discursos, se encenderá cuando cada uno de nosotros suelte la espada y abra la mano para construir desde el amor y la paz.
El viejo mundo se quedó atrás, en las ruinas que hoy estamos viendo. El nuevo ciclo ya está aquí, llamando a nuestra puerta, pero solo puede entrar alguien que viene liviano, alguien que ya no tiene miedo de soltar.
No busques justicia en las sombras del ayer. Busca tu paz, porque ahí, y solo ahí, es donde empieza la verdadera reconstrucción de este país.
Venezuela, el renacer empieza en tu pecho.
2026-06-25 10:49:50