@whiteerock03: 7 de noviembre de 1975. La Habana. Dos aviones de pasajeros Bristol Britannia esperan en la pista. Llevan 650 soldados vestidos de civil. Las armas van en maletines. Los cañones, desmontados en cajas etiquetadas como equipamiento agrícola. La CIA no sabe nada. Tres meses después, Henry Kissinger admitirá en privado al presidente de Venezuela que los servicios de inteligencia americanos solo se enteraron de que Cuba estaba enviando soldados a Angola después de que ya estuvieran allí. En ese momento había en Angola más tropas cubanas de las que el propio Kissinger imaginaba. Lo que comenzó con dos aviones viejos y tres barcos mercantes se convertiría en la operación logística más extraordinaria que un país pequeño y bloqueado económicamente ha ejecutado en la historia moderna. Trece años. 337.000 soldados. 9.000 kilómetros de Atlántico. Sin que nadie lo detuviera. Esta es la historia completa. De cómo Cuba cruzó el Atlántico sin que la CIA lo viera. De los soldados que viajaron como turistas con armas en los maletines. De los barcos mercantes de azúcar llenos de tanques. Y de cómo esa logística imposible cambió el destino de toda África del Sur.