@eduardo.poch: Verdad incómoda sobre tu trabajo que quizá necesitas oír hoy. Para tu empresa siempre eres reemplazable. Y esto es bueno y debe ser así. Pero donde no eres reemplazable es en tu propia vida. No eres reemplazable para ti, ni para los tuyos. Piénsalo bien. Si mañana enfermas, o no puedes rendir o las cosas se ponen chungas, para tu empresa, por muy importante que sea tu trabajo, no te preocupes que podrán reemplazarte. Pero tu tiempo, tu vida, tu salud y tus relaciones no tienen repuesto.