katherine Ariza :
Queridos futuros hijos:
Si algún día llegan a preguntarse por qué no tomé sus manos, por qué no escucharon mi voz ni caminaron conmigo en este mundo, quiero que sepan que mi decisión nació del amor más profundo.
Los imaginé. Los soñé. Los amé antes de conocerlos. Pensé en sus risas, en sus ojos, en sus pequeños pasos recorriendo la vida. Pero también miré el mundo que me rodeaba y sentí que ya no era el refugio que un niño merece encontrar.
Esta civilización se ha perdido entre el ruido, la violencia, la indiferencia y el dolor. Un lugar donde muchas veces la inocencia tiene que aprender a defenderse demasiado pronto, donde la infancia ya no siempre encuentra un jardín seguro para crecer.
Y por eso, hijos míos, por amor a ustedes, elegí protegerlos de otra manera.
Preferí dejarlos donde sé que están en paz, donde no existe miedo, donde no hay heridas ni sufrimiento. Preferí amarlos desde lejos antes que traerlos a un lugar donde mi corazón temía no poder protegerlos.
No fue falta de amor, fue demasiado amor.
Porque a veces amar también significa saber cuándo sostener y cuándo dejar ir. Ustedes siempre existirán en mi corazón como una vida que imaginé, como un amor que conocí sin haberlo tocado.
Gracias por haber habitado mis sueños. Gracias por recordarme que dentro de mí existe un amor capaz de crear mundos.
Los dejo donde la luz siempre los abraza, donde están completos, sanos y a salvo.
Con todo mi amor,
Mamá.
2026-06-28 19:17:18