Henshell :
Un día de hace muchos años, mientras mi padre y yo caminábamos por el Zócalo de la Cd. de México, percibimos que las tropas al compás de la banda de guerra, salían del Palacio Nacional para tomar sus colocaciones en la plancha y arrear bandera, por lo que nos detuvimos lo más cerca de su dispositivo, y de manera muy marcial y solemne, al toque de bandera, mi padre adoptó la posición de firmes, al verlo, sin que me dijera absolutamente nada, solo sentí la necesidad de ser empático con él, puesto que lo percibí como un ejemplo, adopte la misma posición y permanecimos expectantes, acto seguido, al sonar las notas del himno nacional, mi padre lo entonó con gran fervor, a tal grado que de sus ojos brotaron lágrimas, de esas que lo único que significan es orgullo; jamás había visto a mi papá llorar, puesto que era un hombre muy recio, pero en esa ocasión se volvió fragil, lo único que pude ver fue a un hombre que amaba a su nación, lo único que pude hacer, fue ponerme a llorar sin razon aparente, pero dentro de mi había un sentimiento muy hermoso, y justo ahí fue que entendí a mi padre sin decir una sola palabra.
2026-06-29 15:27:27