@solofabbb: También entendemos que la vida puede cambiar en un instante. Que las cosas materiales se reconstruyen, pero una vida no se reemplaza. Por eso hoy el corazón deja de perseguir lo pasajero y vuelve a poner los ojos en Dios, que es lo único que permanece cuando todo lo demás tiembla. Y una vez más recordamos quiénes somos: un pueblo que, aun en medio del dolor, siempre encuentra la fuerza para levantarse y reconstruir por los suyos. Oremos todos por las familias, los niños, las madres, los padres que no pueden con el dolor que hay en el corazón hoy. Dios siga metiendo su mano de amor y misericordia