Fran :
La donación en especie suele convertirse, en muchas ocasiones, en un problema logístico más que en una ayuda efectiva. En el país de origen, es necesario recoger los productos, transportarlos a almacenes, clasificarlos, embalarlos y trasladarlos hasta los aeropuertos o puntos de salida, todo ello con un importante consumo de tiempo, personal y recursos.
Una vez en el país de destino, el proceso continúa: la ayuda debe descargarse, transportarse a almacenes, almacenarse, clasificarse de nuevo y distribuirse posteriormente a los distintos puntos de entrega mediante vehículos más pequeños. Todo este proceso genera unos costes logísticos muy elevados.
Por ejemplo, carece de sentido enviar un paquete de arroz cuyo valor es de un euro si el coste de transporte, manipulación y distribución hasta su destino puede multiplicar varias veces su precio. Además, el tiempo empleado en toda la cadena logística retrasa la llegada de la ayuda realmente necesaria.
La forma más eficaz de colaborar suele ser mediante donaciones económicas, ya que permiten adquirir los productos necesarios directamente en el país afectado, en función de las necesidades reales y del momento concreto de la emergencia. De hecho, una parte importante de la ayuda enviada en especie termina sin utilizarse e incluso siendo desechada, precisamente porque no responde a las necesidades reales sobre el terreno.
2026-06-29 08:57:15